Hace un par de meses se instaló a la entrada del pueblo un paso canadiense que impide que los cuadrúpedos penetren en la aldea a través del camino.
Estos días, todo el perímetro del pueblo ha sido vallado con alambre por la orilla del río.
En el sendero a
Anguta han dejado un paso para el personal. También en otros puntos del cercado hay pasos de abrir y cerrar.
Si nosotros y todos los paseantes, ciclistas, montañeros, seteros, y moteros (
que Dios confunda) dejamos al pasar estos portillos bien cerrados, las vacas se quedarán en los prados y dejarán por fin de pisotear y arruinar nuestros huertos.
También dejaremos de ver por las calles y el camino esas tremendas boñigas como ensaimadas ciclópeas (que tan bien arden una vez secas, todo hay que decirlo).
Y termino con una
no-novedad: Continúo sin poder subir fotos a causa de una larga e inexplicable serie de circunstancias tecnológicamente adversas. Hay que seguir teniendo paciencia... Lo mismo el tuerto un día deja de mirar.